Está plantado delante mio. No es alto pero si corpulento y bien proporcionado. Debe tener unos veintipocos, con bermudas, camiseta sin mangas. Luce un moreno rojillo. Es de esas pieles que nuncan serán realmente morenas. En el brazo izquierdo lleva un tatuaje tribal que recorre su poderoso brazo que abraza una tabla de surf enfundada. La sonrisa autosatisfecha, incrustada. Salimos del vagón y sube delante mio en las escaleras mecánicas. Un crujido y algo de polvo me cae en la cabeza. Instintivamente me agacho. Ha golpeado la parte superior de la tabla con un saliente del techo. Dentro de la funda cuelga inconsistente la parte superior de la tabla. Igual que su sonrisa.
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miércoles, julio 18, 2007
domingo, junio 17, 2007
EL AUTOBUS QUE VUELA
Subo en un avión que me llevará desde recife a santarem, unos 3.000 kilómetros. Me dice la señorita de embarque que bajo en la cuarta parada, y que en la segunda debo cambiar de asiento. La cuarta parada. Sube y baja, sube y baja, sube y baja, sube y baja, y ya está, he llegado. Parece un ascensor. Parece un autobús. El avión sigue. Es como si un avion recorriera las capitales de europa. Primera parada lisboa, segunda madrid, tercera roma, cuarta praga, quinta berlín... Me acuerdo de las primeras veces que subí en un avión. Que emoción al despegar y aterrizar! Aquí, si no fuera por que en las mismas piden que pongas vertical el asiento, seguiría durmiendo.
martes, mayo 29, 2007
EN BICICLETA POR MARAJÓ
Alquilamos una bicleta para recorrer esta suiza tropical. 28 kilometros. Entre manglares, playas solitarias, prados con búfalos, palmeras, carreteras llenas de baches y puentes de madera. Pareceran pocos, pero hace más de 25 años que no hacia tantos kilómetros. Además ayuda el sol del ecuador (la parte norte de la isla toca la línea del ecuador), el que las carreteras y las pistas no sean suizas hace que sude, que me corra el sudor por la cara, entre las cejas, por los brazos, la espalda. Todo yo soy agua salada pedaleando. Laise me espera, comprensiva, en los márgenes a que llegue, incluso me empuja en algún repecho.
Hay un leñador en la playa cortando un árbol de manglar ya caido. No hace leña, esta lleno de turus,
una especie de gusano blanquecino del grosor de un dedo meñique y de unos 20 centímetros de largo. Había leido en un libro de gastronomia que es un plato esquisito. Y caro. El leñador bajo el mismo sol tropical del mediodia da hachazos certeros. Cobrará unos 4 reais por litro
(poco más de un euro). Cuesta creer que un gusano con una apariencia más frágil que una lombriz pueda hacer esos agujeros en el árbol. Me invitan a comerlo, paso, dicen que sabe a ostras, a pescado, a no se cuantas cosas más. Marcela, un transexual que ha llegado allí y que aprovecha para comer turus dice que es bueno. Acude un fránces jovencito por curiosidad y porque no hay nada más en kilometros a la redonda. Marcela le tira los tejos, le dice que el turu sirve para el vigor sexual, para el cáncer, que tiene vitaminas y no sé cuantas cosas más. El frances jovencito no parece muy convencido. Yo al final acepto. Nunca comeré este gusano con aspecto gelatinoso tan fresco. Su sabor me recuerda las gambas.
Paseas por la playa cuyas mareas tan pronto están aquí como a un kilometro. Hay un pez en la orilla del que sobresalen los ojos, un tralloto. Cuanto te acercas a él salta por encima del agua, como una piedra lanzada.
En un extremo de la misma han hecho una trampa de redes, es como una flecha dirigida hacia el agua. solo que la V de la flecha son redes trampas, sin salida para los peces que han subido por la marea. Un joven se limita a recoger los peces en la trampa. Hay docenas, desde langostinos hasta rayas venenosas.
Paramos en un bar con cañizo. Después del maratón una cerveza estúpidamente gelada es un placer de dioses. Un gallo marca el territorio al sol del mediodia.
PS.
La próstata se ha inflamado tanto por culpa de los baches y la falta de amortiguadores, que tengo dificultades para tragar.
jueves, mayo 24, 2007
DE SÃO LUIS A CAROLINA
Uno se sube a un autobús de línea convencido de que la propaganda que se encuentra en el mostrador es cierta "No vaya en líneas piratas, le estafarán, la calidad es mala, puede sufrir daños, dejarle colgado en mitad de la carretera..." Uno mira varias compañias, algunas ofrecen seguridad (un coche va detrás del autobús por si lo intentan atacar). Uno elige la transbrasilera que tiene muchos metros lineales de mostrador. Uno regatea (lo que aprende uno a regatear viajando). Uno se sube al autobús desoyendo la voz de laise aconsejandome que me suba con algo de abrigo (yo, un hombre de mundo que ha subido a decenas de autobuses, a mí, me va a aconsejar).
Pasan los kilometros y la verdad es que hace frío. En la primera parada le pregunto al conductor si hay sábanas, mántas, infernillos o al menos un mechero y leña. Me dice que no. El ayudante al cabo de un rato me viene y me vuelve a decir lo mismo por si no he entendido al conductor. Le pregunto si se puede bajar el aire acondicionado, dice que no, que se ha estropeado el regulador y este se ha quedado a tope. Que vaya a otro asiento, que detrás no hace tanto frío. Me lo dice solidario, y una voz al fondo pregunta si la compañia de autobuses quiere matar a los del nordeste del brasil, hay risas. Yo reiría tambíen si no temblase.
Me voy detrás, parece que hay menos frío, pero solo los 5 primeros minutos. Pensar que tengo un polar muerto de risa en las entrañas del bus. Me hago una bufanda con el reposacabezas, y no hago más cosas porque las ropas de los demás tienen dueños y no parece que a nadie le sobre. Es de noche, estoy muerto de frío, no recuerdo haber pasado tanto frío desde hace muchos años. Recuerdo que cuando era adolescente y leía a jack london y sus aventuras en alaska cuando hablaban de la muerte en la nieve la denominaba como la muerte dulce, que te quedabas dormido poco a poco y no despertabas nunca. Bueno, eso era porque realmente no hacía tanto frío como en el autobus. El frío me impide dormir y miro el reloj esperando que las manecillas corran un poco más rápido. Para más inri resulta que los indios, por un problema con la administración han cortado la autovia y vamos por una carretera secundaria, lo que implica más tiempo. Estoy convencido que en vez de baño lo que hay al fondo del autobús es una cámara hiperbárica para los casos graves de congelación.
Al final, de madrugada, bajamos en un chiringuito para el café de manhã, el desayuno. Me sirvo del termo café caliente y leche ardiendo. Y un bollo. Me pregunta el conductor que como estoy, le respondo que estupidamente gelado. Sonrie comprensivo. La señora que atiende el chiringuito me da el trozo más grande que tiene (casi 20 centímetros de largo por 5 de ancho, y debe tener unas 3.200 kilocalorias por centímetro cúbico). Durante los veinte minutos que estamos parados no paro de darle bocados y solo consigo avanzar la mitad. Al final, y no queriendo ser grosero (con la señora y por que además hay tanta gente que pasa hambre) lo tiro, a escondidas, a un contenedor de basura. El sonido del bollo al rebotar contra las paredes hace un estruendo como deben sonar las campanas del infierno, y todo el mundo, a 5 metros a la redonda, se me queda mirando.
martes, mayo 08, 2007
EL TRANSPORTE EN EL NORESTE DE BRASIL
En teoría el transporte viene a recogernos al hotel
a las 6´30 de la mañana. Llega a las 7 pasadas.
Es una ranchera con asientos de skai. El trayecto es de una hora y media y cuesta la broma 25 reais, menos de 10 euros. Vamos apretujadas pero al menos tenemos la cabeza protegida del sol. Uno de los pasaajeros se persigna cuando ponen el motor en marcha. La segunda vez que subimos a una balsa para cruzar un rio la parte posterior de la ranchera se queda en el agua. Naturalmente el equipaje se moja y descubro que mi mochila no solo no es impermeable si no que atrae el agua cosa mala. Por aquello de murphy la ropa sucia queda seca y en cambio la limpia y los libros se empapan. Una de las conclusiones es que la editorial bruguera no editó sus libros para ser mojados. Después de media hora entre bromas y entre ideas de todo el mundo (menos uno que no habla y yo) el auto sale. Colocan todas las mochilas encima para que se sequen. Por murphy pienso que se caera la mía. Fallo en parte, se cae una pero no es mía. El que no habla resulta que no tiene problemas de personalidad, es que tiene una resaca espantosa. Paramos en camacin para pillar otro transporte, esta vez es una furgoneta, el trayecto dura 2 horas y media y cuesta 20 reais. Mientras paseo por la calle voy a hacer una foto y cruzo una calle. Un motorista se me cruza y se me cae. He atropellado a un motociclista, algo nuevo para el curriculum. Le pregunto tudo bom? y me dice que sim, pero por la cara que pone se acuerda de toda mi familia y adyacentes. La furgoneta tiene 18 asientos pero vamos unos 27. A mitad del recorrido alguien vomita. Cuando paramos el conductor esta limpiando el vómito, que solo en parte, ha caido en mi mochila.
En parnaiba un autobus de verdad, 9 reais para 4 horas de trayecto. Un letrero pone 44 pasajeros pero somos muchos más, tanto que cuando pasamos por un posible control de la policia el encargado corre las cortinillas para que desde fuera no se pueda ver. Entre jugar al master mind y hablar con un niño que se llama francisco, me autodiagnostico una hernia de hiato. Llegamos a totoia a las 19 de la noche. En total 12 horas de transporte.
Empiezo a entender porque cada vez me aburren más los desplazamientos en avión.
a las 6´30 de la mañana. Llega a las 7 pasadas.
Es una ranchera con asientos de skai. El trayecto es de una hora y media y cuesta la broma 25 reais, menos de 10 euros. Vamos apretujadas pero al menos tenemos la cabeza protegida del sol. Uno de los pasaajeros se persigna cuando ponen el motor en marcha. La segunda vez que subimos a una balsa para cruzar un rio la parte posterior de la ranchera se queda en el agua. Naturalmente el equipaje se moja y descubro que mi mochila no solo no es impermeable si no que atrae el agua cosa mala. Por aquello de murphy la ropa sucia queda seca y en cambio la limpia y los libros se empapan. Una de las conclusiones es que la editorial bruguera no editó sus libros para ser mojados. Después de media hora entre bromas y entre ideas de todo el mundo (menos uno que no habla y yo) el auto sale. Colocan todas las mochilas encima para que se sequen. Por murphy pienso que se caera la mía. Fallo en parte, se cae una pero no es mía. El que no habla resulta que no tiene problemas de personalidad, es que tiene una resaca espantosa. Paramos en camacin para pillar otro transporte, esta vez es una furgoneta, el trayecto dura 2 horas y media y cuesta 20 reais. Mientras paseo por la calle voy a hacer una foto y cruzo una calle. Un motorista se me cruza y se me cae. He atropellado a un motociclista, algo nuevo para el curriculum. Le pregunto tudo bom? y me dice que sim, pero por la cara que pone se acuerda de toda mi familia y adyacentes. La furgoneta tiene 18 asientos pero vamos unos 27. A mitad del recorrido alguien vomita. Cuando paramos el conductor esta limpiando el vómito, que solo en parte, ha caido en mi mochila.
En parnaiba un autobus de verdad, 9 reais para 4 horas de trayecto. Un letrero pone 44 pasajeros pero somos muchos más, tanto que cuando pasamos por un posible control de la policia el encargado corre las cortinillas para que desde fuera no se pueda ver. Entre jugar al master mind y hablar con un niño que se llama francisco, me autodiagnostico una hernia de hiato. Llegamos a totoia a las 19 de la noche. En total 12 horas de transporte.
Empiezo a entender porque cada vez me aburren más los desplazamientos en avión.
PS.
Al día siguiente y entre totoia y paulino neves en una camioneta nos vamos metiendo en los baches del camino que son pequeñas, y no tan pequeñas piscinas, algunas tienen más de un metro de profundidad lo que hace que por segunda vez se moje todo el equipaje. A la llegada al hotel voy pillando el tranquillo a poner todo a secar. Decididamente bruguera no pensó en la posibilidad de poner en remojo sus libros. Por otro lado empieza a ponerse de un mohoso interesante.
Por cierto entre paulino neves y barreirinhas y por solo 10 reais, durante dos horas se puede hacer un recorrido digno de un aventurero, si el trayecto anterior había piscinas, aqui hay lagunas y dunas. Al menos una vez casi nos quedamos enganchados en un arenal y casi tres en el fondo de una laguna.
domingo, marzo 04, 2007
KILOMETROS EN MOTO TAXI
Vamos por caminos llenos de barro. Bueno, caminos es por decir algo. Nos paramos en casa de su tio donde tomamos un café. No parece que tengamos mucha prisa. Pero cuando salimos parece que si. Sin casco y a unos 40 kilometros por hora con ramas que te golpean la cara o los brazos; con charcos que te salpican las piernas; con baches y agujeros (buracos, que nombre tan bonito) a un lado y a otro. Yo me dejo llevar, convencido que acabaré en el suelo en cualquier momento. Me gustaría ver aqui a los del paris-dakar con una moto como esta con un pasajero y por estos barrizales. Y sin equipo de apoyo. Después de atravesar una parte especialmente dura paramos en un chiringuito y nos bebemos dos cervezas. Nos las hemos ganado. La verdad es que no solo no tenía que haber regateado si no que tendría que poner a mi primer hijo su nombre. Llegamos a belterra, una ciudad construida por henry ford para evitar el monopolio británico del caucho, calles anchas y rectilinias con casas de madera, podría ser de una ciudad norteamericana. Me invita a su casa, y mientras bebemos otra cerveza me presenta a su mujer, sus dos hijas, a su madre y a su hermano. Decidimos acabar el recorrido y que me lleve a la ciudad, total unos 40 kilometros más ya no vienen de aquí. Nos ponemos el casco. Ahora que vamos a hacer la mayoría de kilometros por asfalto es cuando nos ponemos el casco. Llegando casi a la ciudad se pincha la rueda y debo hacer un centenar de metros andando, con las dos mochilas y el sol tropical del mediodia, hasta que llega otro moto taxi y me lleva, por fin, al hotel. En total casi 6 horas de moto.
El turismo es duro.
sábado, marzo 03, 2007
CIFRAS
27.000 kilómetros en avion,
19.400 kilómetros en tren,
9.300 kilómetros en bús,
11.200 kilómetros en barcos, barcazas, motoras y cayucos varios,
210 kilómetros en metros y trenes urbanos
150 kilómetros en moto
4.5 kilómetros andando
3.3 kilómetros en escaleras mecánicas *
300 metros en mula, y encima me caí.
*en hong kong hay 800 metros de escaleras mecánicas que suben a la montanya, y me las subí dos veces. Las de moscú ni te cuento. Seguro que me quedo corto.
19.400 kilómetros en tren,
9.300 kilómetros en bús,
11.200 kilómetros en barcos, barcazas, motoras y cayucos varios,
210 kilómetros en metros y trenes urbanos
150 kilómetros en moto
4.5 kilómetros andando
3.3 kilómetros en escaleras mecánicas *
300 metros en mula, y encima me caí.
*en hong kong hay 800 metros de escaleras mecánicas que suben a la montanya, y me las subí dos veces. Las de moscú ni te cuento. Seguro que me quedo corto.
jueves, febrero 22, 2007
LEJOS DE CASA
En el barco había dos jóvenes rubios, altos, con el pelo corto y con ropas estrafalarias (pantalones de pana, sombreros de fieltro, camisa con corbata... Esto a unos pasos del ecuador. Uno piensa que es carnaval, luego piensa en que deben pertenecer a un grupo religioso que huyó de Europa en el siglo XVIII y que debe estar asentado en alguna comunidad perdida. Pues no. Son alemanes, uno es carpintero y el otro trabaja la piedra. Cuando acabaron su aprendizaje y siguiendo una antigua tradición gremial se fueron tres años y un día fuera de su país para aprender técnicas nuevas en otras partes del mundo. Se fueron con esas ropas y sin un duro. Llevan más de 2 años y por lo visto están cansados y desearían volver a Alemania, pero aún les queda. Ahora van a una comunidad alemana cerca de manaos donde trabajaran un tiempo. Ya han estado en sudafrica, Asia...
El otro día hablando con una carioca sobre comidas me habló de la paella. Me dio un ataque de nostalgia gastronómica. Últimamente cuando paro, como en leticia, como en santarem, me siento nostálgico, pero ayer recibí un mensaje de unos amigotes madrileños, jose y tatiana, que llevan 6 meses viajando y ya se vuelven a casa. Me dijeron que estaban cansados de viajar. Y me di cuenta de que lo que yo llamo nostalgia hay una parte que también es cansancio. Joder lo que cuesta encontrar las palabras.
Uno hace un año sabático para romper rutinas, pero lo que aprende es que viajar, aunque sea a salto de mata, también es una rutina. Curioso, no?
jueves, febrero 15, 2007
VIAJE DE TABATINGA A MANAOS (2)
- Por la noche antes de irme a la hamaca voy a la proa del barco, solo hay oscuridad y un viento que te da la sensación de que avanzamos. Solo reconozco la constelación de orión y algún fragmento de alguna otra.
- Por la noche desde mi hamaca veo la noche y el río. Cada vez es más frecuente ver luces en la ribera, a veces incluso parecen ser pueblos grandes.
- Por la noche, cuando no consigo dormir, miro las luciernagas que estan en el techo. Emiten latidos de luz.
- Por la noche me siento en el banco para contemplar / no contemplar, el paisaje. Consigo ligar. Es un hombre de unos 60 anyos que me tira los tejos. Yo hago como si me interesara más la noche.
- Una de las distracciones (después de mirar el paisaje interminable del rio y sus riberas, al final se convierte en invisible), es hablar, leer o jugar a cartas o ajedrez. Básicamente juego con dos, uno es polaco, le gano siempre. No es que me sea fácil ganarle pero excepto en una ocasión le derroto sin paliativos. El otro es un chaval jovencito que estudia medicina, bruno, y el cabrón me gana todas las partidas, menos una. Lo hace de manera impecable, festiva. Incluso cuando he conseguido obtener ventaja hace una jugada de la que no puedo escapar.
- En este barco debemos viajar menos de un 10% de turistas. Aunque parecemos más. Nos comportamos de manera diferente. Por la noche subimos a la cubierta superior donde hay un bar y bebemos cerveza. Bueno, yo bebo cerveza, los nórdicos beben cerveza, destilados y cualquier cosa que lleve alcohol. El proceso, como ritual antropológico lo tengo bien obsrvado, varia dependiendo del tiempo existente se alargan o se acortan. Hay un reconocimiento visual y táctico y estratégico de los distintos miembros y sexos del grupo. Hay aproximaciones (no siempre es el varón quien da el primer paso) y la última noche el desenfreno. Al día siguiente es interesante comprobar las relaciones de las distintas nuevas parejas. Algunas simplemente parece que no se conozcan y como si fuese una coreografia uno va al encuentro del otro saludando antes al resto de la tripulación. Ella se acerca al final al grupo de él. Ella se apoya en en el hombro de él. Hace cuatro comentarios y luego se aleja. Él, por fin, se levanta y se acerca a ella haciendole bromas. En otros casos la nueva pareja se miran y besan embelesados. La última noche tiene algo de carpe diem.
- La gente hace fotos digitales como si el mundo se acabase. En una fiesta todo el mundo saca su camara y hace 2, 3, 4 fotos de lo mismo por si acaso. Al dia siguiente una chica me pide mi tarjeta de memoria para descargarla en su disco duro portatil. Le digo que no, que ya se las enviaré, tengo fotos muy personales. Entre ellas una en la que estoy desnudo y me tapo las vergùenzas con el libro el origen de las especies. Alegorico, no?
miércoles, febrero 14, 2007
VIAJE DE TABATINGA A MANAOS (1)
- El barco que te lleva es el sagrado coração de jesus. Es un barco grande y nuevo. Excepto los camarotes los demás son espacios abiertos, sin paredes. Solo hay algunas columnas metálicas y barras para colgar las hamacas. En el billete viene impreso deus prove, deus proverá. Mal rollo cuando el billete, que tiene propiedades contractuales, invoca a dios y no a la tecnologia de la embarcación.
- Comparando la higiene con el barco desde el que vine de iquitos, el coração es sueco. Para que os hagais una idea el lucho, donde pasé unas 36 horas el concepto como tal no existe. Bueno, si lo tuvieran que escribir lo harían sin hache y sin ge. IIENE.
- Comparando la seguridad con el barco de iquitos, el coração es sueco/noruego/alemán. Para que os hagais una idea: en el lucho un letrero bien grande ponía que la
capacidad era de 50 pasajeros. Yo, en un momento de aburrimiento, conté 135 solo en la sala del primer piso (y solo los que podía ver desde mi hamaca). Abajo, en la bodega y arriba, donde está el timón y los camarotes, había más gente. Por supuesto deambular por el barco era una quimera. Los salvavidas, haberlos haylos, no llegaban a los 50, pero yo tenía uno encima mío. Si lo tuvieran que escribir la palabra solo pondrian las letras SEG y estas en vertical, el resto estaría bajo el agua.
- Llevo unos cuantos barcos y unos cuantos nudos y de momento la hamaca no se ha soltado de la barra. Vale decir que no es que haga unos nudos muy aerodinamicos y estilizados. Hago nudos para parar un tren. Falta poco para que parta el barco cuando uno de los marineros, alto, enjuto y curtido (como deben ser los marineros) se me acerca. Mira los nudos. Comenta algo en brasileiro con un vendedor. No le gustan mis nudos. Se ofrece a tocarlos. Le dejo encantado. Como un tahúr baraja las cartas, este mueve la cuerda con la misma facilidad. En un plis plas ha hecho unos nudos que estoy por hacerles fotografias. El se cuelga de la cuerda para comprobar el peso. Resiste. Me tumbo en mi hamaca con la confianza depositada en un profesional. Como seguramente habeis adivinado antes de cinco minutos una de los nudos ha cedido y estoy en el suelo.
- A poco más de una hora de trayecto el barco amarra en un puerto. Pasan las horas y no partimos, casi tres horas. Jacob y yo nos miramos con cara de asco. Tenemos la misma idea. Sabemos que hacer para salir. En efecto, bajamos al embarcadero, pedimos una cerveza y algo para comer e inmediatamente suena el aviso de que el barco está a punto de partir. El efecto murphy nunca falla.
- En el coração hay un par de comedores para unas treinta personas, hay diferentes turnos para ir a comer. Te pones en la cola y ya está. Eso si, la gente irá en hamaca pero no puedes entrar en el comedor con el torso desnudo. Te has de poner al menos una camiseta. La comida es buena pero rutinaria. Empiezo a estar hasta los dallonsis del feijão con arroz (como en la canción de buarque), la fairinha y los espaguetis que acompanyan todo. Al menos hemos dejado al plátano frito.
- En la cola del comedor o en cualquier rincón existe radio bitácora. Información que te venden como muy fiable. Uno te dice que ha hablado con alguien de la tripulación y que le ha dicho que hay mucha corriente y que llegaremos antes. Un día antes, en vez del martes el lunes. Esta información va cambiando, no, llegaremos el martes pero de madrugada, al final llegaremos el martes unas horas antes. El resultado es que al final el barco llega a la hora indicada.
- Al final domino las posiciones básicas de la hamaca. Si lo haces bien puedes dormir totalmente estirado como si fuese una cama, tambien puedes recubrirte como si fueses un capullo (de lepidóptero, no de los otros) pero necesitas espacio y uno no siempre lo tiene. Además están los ruidos y todos aquellos elementos que impiden que duerma como debería. Pero eso es problema mío. Al lado tengo una senyora que estoy convencido que está muerta, desde que embarco siempre está enhamacada, con los ojos cerrados. Durante unas horas pienso que es un cadáver mal envuelto. El día de llegada se levanta, se peina, recoge todo y se marcha.
miércoles, enero 31, 2007
DE PUCALLPA A IQUITOS


- La barcaza es más bien un autobús que va recogiendo a gente que pide parada. Algunos desde la orilla encienden linternas, otros hacen aspavientos. Si es un poblado la barcaza para, si son casas aisladas se manda una barca para recoger o llevar a los pasajeros.
- Oyes un arañazo a tu espalda, es una bolsa. Ves como una zarpa esta saliendo entre el plástico. Es una motelo, una tortuga, la sacan, es grande, de casi medio metro de punta a punta. Se come, es deliciosa me dicen. Pienso en ana tomasi y el pasmo que le daria si estuviera aquí, bueno, a ella o a los pobres peruanos cuando ella se les echase encima. Al ver que me intereso por las tortugas otros me enseñan sus animales, un mono araña, lo llaman mono choro, y algunos les enseñan a robar. El pobre mico tiene un año y tiene ojos de niño asustado. Cuando le tiran de la cuerda para que salga de su escondite el mono se mea encima. Hay también tortugas de agua, igual de grandes pero más aerodinámicas, que se mueven más rapido que las terrestres al intentar escapar; garrapatas, grandes (de unos 4 centímetros) de un azul metalico precioso (si, que se le va a hacer, son bonitas); hay cotorras; gallinas; patos; cerdos... no debe faltar mucho para que se convierta en una nueva arca de noe.
- Suena la campana tres veces al día avisando de las comidas, te hacen una señal en el recibo del embarque, y te sirven la comida, abundante, en el recipiente que lleves. La comida básicamente es una base de arroz, plátano frito o cocido y carne. Yo le pongo aji. Es fuerte el aji. Después has de lavar tus utensilios, el agua que sale del grifo es la del rio, marronosa, la señora de la cocina al verme dudar me da su estropajo. Según el maravilloso libro de david bodanis, el secreto de una casa, el lugar donde más bacterias hay en el domicilio de uno es en el familiar estropajo doméstico. Bueno, no te quiero contar lo que debe llevar este. De todas maneras muy dignamente lo lavo. Y hasta queda limpio y todo.
- Durante media hora busco un tacho, una bote de basura para tirar una botella de plástico. Al final la encuentro dentro de lo que se denomina bar. La deposito allí confiado y orgulloso de mi civismo. Al cabo de media hora toda la basura, incluyendo mi botella son arrojados al rio. Todo el mundo tira los envases y los desechos al rio. Ahora es temporada de lluvias y el caudal es importante. De vez en cuando ves flotando plásticos de diferentes tamaños y colorines. Cuando acabo el viaje llevo una bolsa con basura para tirarlo en iquitos. Me temo que acabará en el río también, pero por mi que no quede.
- No, la hamaca no es algo marvilloso. Esto de estar durmiendo colgado como un chorizo. Donde este una cama... En la barcaza la hamaca cumple multiples funciones: es el sillón, la silla, la cama, todo. No acabo de acostumbrarme y siempre tengo la sensacion de que acabaré cayendo.
- Pregunto a todo el mundo cuantos kilometros hay entre el origen y el destino. Nadie lo sabe, en cambio te dirán cuantas horas hay entre los diferentes poblados, cuanto se tarda en temporada baja, cuanto se tarda contra corriente. El viaje que ahora hago en 3 días en temporada baja se tarda de 4 a 7. El nivel del agua baja casi a la mitad y hay muchos bancos de barro y arena que dificulta la navegacion.
- Releo a alejo carpentier, el siglo de las luces (diosssssssss, que bueno!) en el amazonas. Lei de javier reverte, el rio de la desolación, que es un viaje en este rio, en berlin. Lei a paul theroux, el gallo de hierro, un viaje en tren por china, en polonia (mientras que por china se me había acabado la lectura). Leí en lima a kafka mientras que en chequia leia a colin thubron sobre siberia. Cruzando siberia leía la iliada. Creo que debería parar o adelantarme para que coincidiesen las lecturas y el país.
viernes, enero 26, 2007
EN EL AMAZONAS AUNQUE NO SE LLAME ASÍ
Estoy en Pucallpa, el rio ya es el Amazonas, pero acá aún no se llama así. Se llama Ucayali. Será por nombres. Voy a buscar un barco que me lleve pa' bajo. Como solo sé nadar con seguridad unos 25/40 metros, buscaré un capitán comprensivo que baje en paralelo a esa distancia de la orilla.
Ps.
Ya tengo barco: Henry, creo que es el mismo que pilló javier reverte (el rio de la desolacion) en su viaje a través de la malaria. El capitán, un hombre joven, orondo, con el torso al descubierto y aparentemente despreocupado, ha sonreido cuando le he preguntado por los camarotes. Dormiré bajo cubierta en una hamaca. Me he comprado una supermegahamaca, con airbag y evalunas eléctrico de serie. Ya puestos me he comprado una megamosquitera. No tendré camarote pero iré como un señor. Espero saber hacer un nudo como el dios de los marineros manda y no caerme al suelo en mitad de la noche y sobre todo en mitad de las risas de los demás. Tres días rumbo a iquitos. De momento ya he ido al mercado y he empezado a comer frutas desconocidas, supongo que alguna contendrá bacterias que mi organismo no conoce. De todas maneras y con lo que sudo no creo que ningún líquido que tomo dure más de 5 minutos en mi organismo.
lunes, septiembre 11, 2006
EL TRANSPORTE PUBLICO EN PEKIN
He de llegar a la calle Liangmaqiao Lu, según la guía encontrare unos libros que ando buscando. Subo en el autobús 705 en la calle Jingsong Lu. Estamos apretujados, supongo que la mayoría de pekineses han venido a saludarme, yo les sonrío pero ellos hacen como si no me conocieran. En la siguiente parada, inexplicablemente, sube el resto de la población pequinesa que ese día no trabaja. A pesar de todo controlo mi cartera, no sea que algún espabilado quiera aprovecharse del contacto. Giramos por la Dongsanhua Zhonhou. En la siguiente parada bajan tres personas pero sube la mayoría de la población de la provincia de Sichuan. No cabemos, estamos tan juntos uno al lado del otro que me podrían quitar la cartera y hasta el bazo y no lo notaria. Es admirable la tecnología china de construcción de autobuses. Antes de llegar a la siguiente parada noto alborozado que dos personas delante mío mueven músculos de la cara indicando que quieren bajar. Mediante mímica facial les hago saber que les he entendido y que les dejare pasar en el momento adecuado. Bajan, con muchas dificultades, pero bajan. Pero suben en cambio al completo, menos los familiares gravemente enfermos, la provincia de Guanxi. ¿Será un experimento para intentar llegar a la fusión nuclear con humanos? La densidad debe estar cercana al momento en que se colapsan los átomos. De momento seguimos aguantando, aun quedaba un espacio entre la piel y los huesos. Uno de los que están sentados hace un movimiento. Los 250.000 que estamos al lado atisbamos una ligera esperanza. Pero es vana, simplemente ha cambiado de posición. Aunque quisiera seria imposible atravesar esa muralla humana que formamos. Debe esperar resignado a que suceda un milagro. Sigue habiendo paradas, ahora estamos en Dongsanhua Beilu, la gente sube pero yo ya no miro. Estamos tan acoplados que cuando uno expira el de al lado inspira para aprovechar el espacio. Con la ultima parada noto algo extraño, tengo la sensación de notar lo que el otro esta pensando, mejor dicho, estoy pensando lo que piensa él. Poco a poco pero abrumadoramente, por un proceso que no conozco, entro en los pensamientos de los que me rodean, incluso los más secretos (la verdad es que excepto detalles que no voy a revelar es lo mismo que en todas partes, aunque a mi nunca se me habría ocurrido hacerlo con mi pareja junto a una escalera de tijeras, unas botas de pescador y un cepillo de dientes). Me doy cuenta de que por esa regla de tres también están viendo lo que intento esconder, pero una sensación de globalidad impide preocuparme. La integración es tan óptima que cuando me falta aire uno de los del extremo exterior inspira un poco más y así, atravesando pieles y ropas me llega ese aire que necesito. Noto también como voy teniendo conocimientos que antes no tenia, por ejemplo me vuelvo un experto en cerámica Quing (1644-1911), en papiroflexia y en la cría de gusanos de seda . Si quiero mover una ceja igual la mueve alguien que esta detrás mío a tres metros de distancia y al que nunca he visto, pero se quien es: el señor Wang, apenado porque su única hija de 27 años esta mal casada; de la misma manera noto como de mi boca salen sonidos que antes era incapaz de producir. Incluso noto como me crecen los músculos del carraspeo. De repente, el grupo de Jilin empieza a inquietarse, en la próxima parada bajan. El duelo producido por la despedida es tan grande que no lo puedo describir. Es tan rápido y tan duro despedirse de 453.521 personas a las que conozco como a mi mismo. Pierdo el conocimiento.Abro los ojos en la calle. Un joven con gafas metálicas oscuras me dice algo que empiezo a no entender. Se deshace el círculo de curiosos. Con el brazo y la mano aun entumecidos busco y encuentro la cartera. Y el bazo.
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