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viernes, enero 22, 2010

LIBROS DE PERIODISTAS

Acabo de leer dos libros escritos por periodistas.
Uno es un libro sobrio, brillante y clarificador. Rodolfo Walsh escribe desde casi las alcantarillas, en 1957, en Argentina sobre la Operación Masacre. Doce personas fusiladas por un comando policial-militar. Una minucia comparado con lo que vendrá en el 76. Sin embargo con un estilo ameno, cuidadoso con los detalles, y a pesar de que una parte está llena de farragosos textos legales, transpira emoción. La frase que más me ha impactado es una que dice que escribe el libro para que la historia no se vuelva a repetir.

En los Hombres que miran fijamente a las cabras, Jon Ronson escribe sobre la combinación de dos temas que a priori son difíciles de combinar: los servicios de inteligencia militares y el esoterismo. Desde los años 80 unos iluminados pretenden crear una fuerza de élite en el ejercito norteamericano que sean capaces de leer el pensamiento, atravesar paredes y/o, entre otras cosas, matar a una cabra con solo mirarla. El libro es irregular que oscila entre las historias cómico-surrealistas=marxistas (de Groucho Marx) y el libro denuncia.

En los dos libros está presente la estructura corporativa del ejercito, su doble juego, el silencio. El horror.



martes, septiembre 08, 2009

APUNTES SOBRE LA NOVELA CREPÚSCULO

Crepúsculo se basa en dos esquemas tradicionales:

a) El amor imposible entre dos personas que pertenecen a dos mundos irrenconciliables (Capuletos y Montescos en Romeo y Julieta; los Jets y los Sharks en West Side Story...). En este caso la diferencia está en que uno es una chica y el otro ni se sabe: una mezcla de Superman, modelo de Calvin Klein, mutante de la Patrulla X. ¡Ah! y algo de vampiro.

b) La novela rosa. Aquí la trama siempre es similar: Un hombre joven, guapo, inteligente, carismático, con pasta, se enamora hasta las cachas de una chica que ni es atractiva, ni inteligente, ni simpática, ni na de na. La única característica que la hace sobresalir es que el vampiro no puede leer sus pensamientos cosa que:
  • Debe ser el único ya que es más previsible que el reloj de cuco.
  • Si el vampiro leyese el libro (la narradora es la protagonista) se daría cuenta de que no se pierde nada porque sus pensamientos son tan planos como los del cuco (el del reloj).
La lectura es como beber agua del grifo, se puede leer en un par de horas (si consigues mantener el interés al pie del cañón). No creo que haya ni frases subordinadas.

Lo curioso es la relación que mantiene la pareja enamorada, creo que se dan tres o cuatro besos en todo el libro, y eso que en teoría tienen las hormonas por las nubes, se desean pero... eso: un par de besos y hablar, hablar, hablar...

En un capítulo se confiesan puros y castos hasta encontrar a su media naranja (el mérito es del hombre que tiene ya unos centenares de años). Y también curioso es que el vampiro se manifiesta Creacionista, vamos, que no cree en la evolución.
Todo esto, claro, tiene que ver entre otras cosas con que la autora es mormona.
Si es que no es talibán todo el que lleva burka.