Lo primero que te preguntas es por qué no nos vemos más.
A pesar de que ha pasado mucho tiempo desde la última vez la sonrisa aflora de manera espontánea y queda fijada hasta mucho tiempo después de despedirnos.
El tiempo pasa a ritmo de tenedor y cuchillo, de comentarios sabrosos, de bromas, de veras...
Ni siquiera podría enumerar los temas (y quizás ni siquiera sean importantes) de los que hemos ido saltando entre plato y plato.
Me asombra lo distintos que somos y lo sencillo que es conectar a pesar de tener visiones diferentes de lo que nos rodea.
Lo último que te preguntas es por qué no nos vemos más.