Leo el Archipielago gulag de Alexander Solzhenitsyn. Han pasado más de 30 años y, a pesar de tratar de un tiempo y un lugar determinado, se ha vuelto atemporal. Primo Levi escribe sobre el horror como si fuese un entomólogo describiendo insectos. Se pregunta más extrañado y sorprendido que dolido. No tenía esperanza de sobrevivir en un campo de exterminio y sigue cuando escribe su trilogía, sin comprender porque sobrevivio. Escribe sin rabia, como si el escribir pudiese darle las pistas necesarias para comprender. Escribe para él. No hay artificios en su escritura, él es quimico. Solzhenitsyn, que ha sido condenado a 9 años en las cárceles del gulag, escribe desde la rabia, con ironia, apresudaramente. Empieza a escribir en las cárceles con intención de contar al mundo como es la realidad en la que vive. Él ya ha entendido en que consiste el juego macabro. En la URSS no se quiere exterminar a nadie, solo destruir a los que estan fuera del sistema, o que pueden llegar a estarlo. El juego del paranoico.
Mostrando entradas con la etiqueta Horror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Horror. Mostrar todas las entradas
viernes, junio 08, 2007
sábado, agosto 26, 2006
LA INMENSIDAD DEL DOLOR

el otro día estuve en Auschwitz- Birkenau,
sobrecoge su inmensidad
Cuál es el trabajo forzado
de Hitler en el infierno?
Pinta paredes o cadáveres?
Olfatea el gas de sus muertos?
Le dan a comer las cenizas
de tantos niños calcinados?
O le han dado desde su muerte
de beber sangre en un embudo?
O le martillan en la boca
los arrancados dientes de oro?
O le acuestan para dormir
sobre sus alambres de púas?
O le están tatuando la piel
para lámparas del infierno?
O lo muerden sin compasión
los negros mastines del fuego?
O debe de noche y de día
viajar sin tregua con sus presos?
O debe morir sin morir
eternamente bajo el gas?
pablo neruda, libro de las preguntas
AUSCHWITZ (A todos los judíos del mundo, mis amigos, mis hermanos)
Esos poetas infernales, Dante, Blake, Rimbaud... Que hablen más bajo... ¡Que se callen! Hoy cualquier habitante de la tierra sabe mucho más del infierno que esos tres poetas juntos. Ya sé que Dante toca muy bien el violín... ¡Oh, el gran virtuoso!... Pero que no pretenda ahora con sus tercetos maravillosos y sus endecasílabos perfectos asustar a ese niño judío que está ahí, desgajado de sus padres... Y solo. ¡Solo! Aguardando su turno en los hornos crematorios de Auschwitz. Dante... tú bajaste a los infiernos con Virgilio de la mano (Virgilio, "gran cicerone") y aquello vuestro de la Divina Comedia fue un aventura divertida de música y turismo. Esto es otra cosa... otra cosa... ¿Cómo te explicaré? ¡Si no tienes imaginación! Tú... no tienes imaginación, acuerdate que en tu "Infierno" no hay un niño siquiera... Y ese que ves ahí... Está solo ¡Solo! Sin cicerone... Esperando que se abran las puertas del infierno que tú ¡pobre florentino! No pudiste siquiera imaginar. Esto es otra cosa... ¿cómo te diré? ¡Mira! Este lugar donde no se puede tocar el violín. Aquí se rompen las cuerdas de todos los violines del mundo. ¿Me habéis entendido, poetas infernales? Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud... ¡Hablad más bajo! ¡Tocad más bajo!...¡Chist!... ¡¡Callaos!! Yo también soy un gran violinista... Y he tocado en el infierno muchas veces... Pero ahora aquí... Rompo mi violín... y me callo. Leon Felipe
Suscribirse a:
Entradas (Atom)