Es en la sala 7, fila 5, butaca 7.
Entro y entra más gente, hasta aquí normal.
Al cabo de un rato una pareja cuarentona me dice que estoy en uno de sus asientos. Ellos tienen unos billetes de servicaixa y después de comprobar que en los dos pone la misma fila y la misma butaca comentamos lo mal que están las computadoras en este país.
Empieza la película. Glups, es La última Legión. Glups, glups y glups. Me he equivocado de sala. Me he metido en la sala 5.
Lo peor no es eso. Lo peor es que me trago la infumable película.
No pensaba que en llegando a los 50 la decadencia fuera tan precipitada.