Me gusta la tartaruga (viva), me gustas tu.
Me gusta el tatu (vivo), me gustas tu.
Me gusta las formigas (mais não as formigas de fogo), me gustas tu.
Me gusta la chuva, me gustas tu.
Me gusta la pele de chocolate, me gustas tu.
Me gusta los beijos, me gustas tu.
Me gusta la rede, me gustas tu.
Me gusta el suco de graviola, de cupuaçu, de laise, me gustas tu.
Qué voy a hacer, je ne sais pas.
Qué voy a hacer, je ne sais plus.
Que voy a hacer, je suis perdue.
miércoles, febrero 28, 2007
martes, febrero 27, 2007
LO QUE HAY Y LO QUE NO HAY
He estado unos días en la floresta y allí hay lluvia inesperada que casi siempre aprovecha para caerte encima cuando estas lejos de un refugio o de un chubasquero; humedad envolvente y a ratos asfixiante; el calor que hace que tengas siempre los poros abiertos intentando ser un mamifero de pro y mantener una temperatura estable; hormigas de todo tamanyo y condición (ahora si que creo que el peso de todas las hormigas del mundo es igual al peso de todos los hombres del mundo); mariposas morphos y otras que no lo son pero que da gusto quedarte mirándolas; orugas de disenyo agata ruiz de la prada; plantas que no conozco, flores que se parecen a algunas que he visto en libros de flores tropicales; bichos que se suben por mis pies buscando no sé qué; los ruidos extranyamente urbanos de la noche: sirenas, golpes metálicos, una aserradora mal ajustada... (y luego hablan en la ciudad de contaminación acústica); armadillos que casi atrapo con mis manos; ninyos menores de 10 anyos que utilizan un machete como si utilizasen un lápiz; rios que deben ser el suenyo de los constructores de campos de golf del levante espanyol; comida repetitiva y de animalitos que te caen bien; 12 horas de dia y 12 de noche; los pescadores al atardecer; partidas nocturnas de domino donde uno desearía tener habilidades brailenses o al menos que te toque al lado de la lámpara de queroseno; todos los mangos que puedas comer a la distancia de tu mano; la hospitalidad antigua real, acogedora y amigable; el ruido de las semillas de caucho al estallar y caer al suelo; los ninyos (y no tan ninyos) jugando al fútbol al caer la tarde...
pero no había internet.
Glups.
lunes, febrero 26, 2007
viernes, febrero 23, 2007
DONDE HAY PELO HAY ALEGRIA
Creo que este blog está dejando al lado las cuestiones socio-antropológicas que seguro estais deseando conocer. Así que recordando tiempos de investigador en estudios de mercado os mando una breve nota sobre un tema apasionante. Los disenyos pubianos. Por unos 11 euros podeis haceros uno de estos. Está incluido también el tinte para realzar el color que queraís, asi, por ejemplo el rojo, para el corazón, uno de los más solicitados. También le siguen en demandas el conejo de playboy y, aunque no esté aquí, la inicial del amado. Que buena solución para los que sufren de anomia! A mi, que quereis que os diga, me atrae el de la flecha. Los que vamos perdidos por la vida agradecemos cualquier indicación.
jueves, febrero 22, 2007
LEJOS DE CASA
En el barco había dos jóvenes rubios, altos, con el pelo corto y con ropas estrafalarias (pantalones de pana, sombreros de fieltro, camisa con corbata... Esto a unos pasos del ecuador. Uno piensa que es carnaval, luego piensa en que deben pertenecer a un grupo religioso que huyó de Europa en el siglo XVIII y que debe estar asentado en alguna comunidad perdida. Pues no. Son alemanes, uno es carpintero y el otro trabaja la piedra. Cuando acabaron su aprendizaje y siguiendo una antigua tradición gremial se fueron tres años y un día fuera de su país para aprender técnicas nuevas en otras partes del mundo. Se fueron con esas ropas y sin un duro. Llevan más de 2 años y por lo visto están cansados y desearían volver a Alemania, pero aún les queda. Ahora van a una comunidad alemana cerca de manaos donde trabajaran un tiempo. Ya han estado en sudafrica, Asia...
El otro día hablando con una carioca sobre comidas me habló de la paella. Me dio un ataque de nostalgia gastronómica. Últimamente cuando paro, como en leticia, como en santarem, me siento nostálgico, pero ayer recibí un mensaje de unos amigotes madrileños, jose y tatiana, que llevan 6 meses viajando y ya se vuelven a casa. Me dijeron que estaban cansados de viajar. Y me di cuenta de que lo que yo llamo nostalgia hay una parte que también es cansancio. Joder lo que cuesta encontrar las palabras.
Uno hace un año sabático para romper rutinas, pero lo que aprende es que viajar, aunque sea a salto de mata, también es una rutina. Curioso, no?
miércoles, febrero 21, 2007
CARNAVAL
Es el último día do carnaval. Desde la mañana se ven a los camiones depositando heladeras y cajas y cajas y cajas de cerveza. Cuando llega la hora, se pone a llover, como lo hace en los trópicos, todo el agua del mundo encima tuyo. Me resguardo en un ciber (los ciber en mi viaje es mi vientre materno, me da cobijo y tiene el cordón umbilical con el que puedo conectar con el exterior, con mi mundo). Pasa una hora. Llueve ligeramente. La gente ha bajado al malecón de la ribera y espera que pase la rua. Me siento en una terraza y pido algo para comer y un suco. Debo ser el primer consumidor de sucos de la zona. Beba los que me beba siempre tengo sed y siempre hay un fruto que no conozco. La tan cacareada sensualidad de los brasileiros existe. La gente, hombres, mujeres, te miran a los ojos y no los apartan, casi siempre hay una sonrisa. Todos bailan, niños y mayores. Una niña que tiene 6 años mueve la cadera y sigue el ritmo como si toda su vida fuese en ello. Una de las agrupaciones lleva una muñeca de 5 metros de alta, es rubia y con unas tetas y un bunda adecuadas a su condición de mito erótico. Solo se le mueve la cabeza, un brazo y una mano. Y esta se pasea por su bajo vientre de una manera pretendidamente voluptuosa. Delante de todos van las jóvenes más atractivas o que bailan mejor, pero en tercera o cuarta fila van niñas de 10 u 11 años. Casi todas las bailarinas simulan esa masturbación pública. Nadie se escandaliza. Todos participan. Una niña de unos nueve años baila conmigo. Si en una discoteca me siento patoso, delante de toda esta gente que baila tan bien y con tanta alegría ni te cuento como me siento. No hay una zona especial donde se hace el recorrido como en río, aquí es en la calle, no hay diferencia entre los que están dentro de las agrupaciones y los que están fuera. Ni siquiera el vestido marca la diferencia. Me regalan una cinta de una agrupación para que me la ponga en la frente. La policía, en grupos de cinco, va arrestando de vez en cuando a alguno, lo hace sin miramientos, la gente aplaude o silva cuando se llevan a alguien, no sé si lo hacen a los detenidos o a los detenedores. Pasa el camión donde están los músicos. Los altavoces son tan potentes que cuando se me acerca noto las vibraciones hasta en los helicobacter pilori que llevo en el duodeno. La gente lo sigue cantando y bailando. Me situo al lado a ver pasar la siguiente comitiva. Un grupo de jóvenes viene hacia donde estoy. El chico está discutiendo con una joven, el resto se pone de parte del chico. Son 5 mujeres y un hombre. Todas son jovencitas, excepto una que podría ser más la abuela que la madre de los demás. Hay una embarazada de 7 u 8 meses. Su cara es tan infantil que si no fuera por su vientre prominente y sus senos cargados podría pasar por una niña. Una niña que aún no sabe lo de las flores, los pólenes y las abejas. Una de las chicas me saluda, la devuelvo el saludo. Me invitan a beber de una botella donde hay un líquido de color amarillento oscuro. Es cachaça con noséque más. Me ofrecen plátano frito. La chica, debe tener unos 18 años como máximo, parece interesarse en mi. Es redonda en las formas y siempre sonríe. Me dice que se ha acabado la cachaça, si tengo dinero para comprar más. Digo que bueno, me coge de la mano y me lleva a un vendedor ambulante que vende cachaça, dos botellas por el precio que no llega a un euro. La chica me lleva de vuelta con los demás, por el camino se dedica a entrelazar sus dedos con los mios. Me saca a bailar. La verdad es que no me apetece mucho, pero pienso que si no bailo ahora que estoy en Brasil y en carnaval no sé cuando lo haré, así que bailo con ella. Ella me lleva muy bien, corrige mis errores como una profesional de la enseñanza del baile, me dice cuando he de levantar las manos o cuando he de dar un paso. En los acercamientos aprieta sus senos o sus nalgas contra mí. Me pregunta si me gusta Santarem. Le digo que si. Me pregunta si me gusta ella. Le digo que si, que es guapa, pero que es muy joven para mí. Me dice que tiene 21 años, no la creo pero le digo que aún así es muy joven para mí. Me dice que es mayor de edad y que en Brasil desde los 15 se puede hacer. Sonrío negando. Me pregunta que edad tengo, me pregunta si tengo 41, no, le contesto, 45, más. Me dice que luego podríamos ir para allá, y me señala fuera de la plaza y si llevo camisinha. Me pregunta si sé lo que es una camisinha. Le digo que si que lo sé, pero que me voy a ir. Me pregunta si podemos comprar una bolsa de plátanos fritos, le digo que si. Compramos dos bolsas por menos de un euro, quiere que me quede una pero le doy las dos. El joven se acerca. Dice que es su primo. Me dice que su prima es muy guapa y esta muy bien, como si fuese una conversacion entre dos hombres y ella no estuviera delante. Me dice que tengo muy buen ojo eligiendo mujeres. Le digo que obrigado y me despido del proxeneta. Ella hace un último intento, me presenta a todo el grupo. La mujer mayor parece como si quisiera decirme algo, las demás están entre la expectativa o el aburrimiento. Sonrío y me despido con la mano. Tengo ganas de beber una cerveza.
martes, febrero 20, 2007
lunes, febrero 19, 2007
INTERACTUANDO CON EL NATIVO
Estoy en la
cubierta superior del Golfinho do mar rumbo a Santarem. Un grupo me invita a
que me siente con ellos. Son cuatro hombres y dos mujeres, tienen entre
veintimuchos y treinta y pocos. En su mesa hay una botella de whisky casi vacía,
una botella de coca cola de un litro también casi finiquitada y latas de
cervezas. Me ofrecen beber. Lo agradezco pero declino la invitación. Uno no
conoce a la gente si solo la ha tratado borracha y estos, los varones, están
algo más que ligeramente alcoholizados. El que parece el líder, un moreno
corpulento y con cabeza a lo neandertal (arcos superciliares grandes y pómulos
y mandíbulas prominentes) pero con modales muy suaves me presenta al grupo. Son
de Manaos y van a Óbidos a celebrar el carnaval. Unos son de allí y han
invitado al resto a ir. Al final acepto una cerveza que ya me han puesto en la
mano cuatro veces. Roger tiene pinta de estibador y se niega a creer que no
conozca Óbidos y proclama en voz más que alta, para que se entere medio
amazonas, que debo ir. Que estoy invitado a su casa. Agradezco la invitación.
Todos los que tienen casa en Óbidos me ofrecen la suya. Y yo se lo agradezco
uno a uno. Me preguntan por jugadores de futbol brasileños que juegan en España.
No conozco a ninguno. El estibador me dice un nombre una y otra vez. No se cree
que no lo conozca. Al final me lo escribe en casi 20 cm
de papel con una letra casi ilegible: Ronaldinho Gaucho. Hago una señal de
asentimiento, lo conozco. Ah! Ronaldinho, digo con una entonación que no es la
de ellos. Me miran como si a pesar de todo no fuese tan tonto como parezco.
Johan, el neandertal, se besa con Rosana. Lo hacen con tanto deleite y de
manera tan dulce que uno se quedaría mirándolos simplemente por el placer de verlos.
No se tocan más que con los labios y la lengua y mantienen los ojos cerrados y
una sonrisa que se adivina. No buscan excitarse ni aparentar algo, simplemente
se besan (último lector, por favor, di que te recuerda esto al capítulo 11 de rayuela). Creo que hace más de 20 años que no beso ni me besan así. Ana María
tiene más razón que un santo cuando dice que besamos y tocamos mecánicamente.
Igual es por la tensión del primer beso, como lo narra Woody Allen, cuando le
pide a la chica en la primera cita que se besen antes de ir al cine y de ir a
cenar, así la preocupación por tener que llegar a ese momento desaparecerá y
podrá disfrutar de la velada. Les pregunto si hace mucho que son pareja, no
puede ser que se den esos besos después de 10 años de casados. No, se acaban de
conocer hace unas horas. Se besan sin disimulo delante del hijo
de 10 años de ella y de su hermano y de su prima, de sus amigos y de
desconocidos. Es un beso tan natural y el mismo tiempo tan placentero que no
puede haber nada malo en ello. Pienso en las parejas que conozco separadas que
no solamente no se besan delante de sus hijos sino que encima quieren hacerles
creer que no salen con quienes salen. Johan dice que no son pareja que aún están
en la fase de conocerse, que los besos son para conocerse. Vaya con el neandertal,
esto es filosofía y no Kant. De todas maneras con mi cámara digital y el efecto
del alcohol en sangre no existe el aburrimiento. Hacemos fotos de todos tipos y
de todas las poses. Yo con cada uno de ellos, con la camiseta de los equipos de
fútbol, con gestos, por grupos... Ha pasado algo que no entiendo, Johan me pide
disculpas a mí y a cada uno de los miembros del grupo. Pregunto qué ¿por qué?
Resulta que ha tenido un mal gesto con alguien de fuera del grupo y eso no
puede ser. Así que me pide disculpas. Le disculpamos todos. Van cayendo las
cervezas, los del bar deben estar haciendo el agosto. Johan habla con su nuevo cuñado,
Filipo, que acaba de conocer, y le dice que es formidable. Me mira y también me
incluye en esta categoría. Coge la mano del otro y se la besa como si fuera una
damisela. Luego me la coge a mí y repite lo mismo. Me mira y me dice que nao hay
que avergonzarse por besar a un hombre, me lo dice muy serio para que no tenga
dudas y me vuelve a besar el dorso de la mano. Yo también se la beso. Será por
besos. Roger, el estibador está tirando los tejos (y el tejado entero) a Lorena,
una morena pequeña y risueña, pero esta no está por la labor e incluso se hace
la dormida. En un momento dado, Lorena, se cambia de asiento con Rosana y se
sienta al lado de Paulo, un joven largo y delgado que cambia de camiseta de
manera frenética (en poco más de tres horas se habrá puesto la del Flamingo, la
del Ronaldo del Real Madrid y un par de camisetas de carnaval). A los pocos
segundos se están besando dulcemente. ¿Enseñan a besar en las escuelas? Roger está
molesto, lo noto yo más que el mismo. Dice algo a unas chicas que están
sentadas al lado. No parece grosero pero Johan y Filipo le llaman la atención
de manera amigable pero contundente: que se controle. Me hacen un gesto y se
disculpan, esta bevedo. Al grupo se le añaden nuevas
personas que se saludan como si se conocieran. Roberto está entusiasmado de que
yo vaya a Óbidos, aparte de eso no nos entendemos en nada, pero cada vez que me
mira me sonríe y hace un gesto con el pulgar levantado en señal de tudo
bem. Otro Paulo es negro y sordo, se comunica con gestos, pruebo a
comunicarme con el lenguaje de signos catalán, y para mi sorpresa hay muchos
signos parecidos, vamos comparando unos y otros. Al final me es más fácil
comunicarme con él que con la mayoría. Roger concentra su atención en mí y en
las cervezas, ahora que ya hace tiempo que se ha acabado el whisky. Vuelve al
tema de la invitación, dice que vaya a su casa, a Óbidos, todo gratis, que me enseñara
esto y lo otro. Habla tan rápido que no le entiendo, y él esta tan bevedo o
tiene tan poca empatía que no se da cuenta. De repente me está diciendo algo:
buceta, y como ve que pongo cara de no entender me lo repite varias veces, es
moito sabrosa, y conseguirá para él y para mí. Le pregunto a la chica de al
lado qué es. Se ríe, empiezo a sospechar que no es comida. Filipo me hace un
gesto universal y entiendo. Coño. Me hacen un listado de sinónimos ya que
consideran obligación enseñar al que no sabe: xiri, grelo, xona, pinguelo, xoxota,
piriquito, xerica... Intento pronunciarlas en voz alta para corregir la entonación
pero las chicas me piden que baje la voz mientras los hombres se ríen. Igual
que en todas partes. El estibador se está poniendo algo violento. En un momento
dado pone cara de maorí segundos antes de atacar. Sé que es un juego, así que
le miro a los ojos fijamente y sonrío. He pasado la prueba. Chocamos las palmas
de las manos y después los puños como señal de buena onda. Cada vez da más
fuerte las palmadas, así que en una ocasión le hurto la mano; si según la teoría
del caos el aleteo de una mariposa en New York puede producir un tifón en Hong Kong,
el aire que desplaza Roger con su mano producirá la séptima y definitiva
extinción en este planeta. Después de no sé cuantas cervezas y ya de noche me
levanto, las dos parejas están por lo que están y los demás están en otro
mundo, así que bajo a mi hamaca. Mañana será otro día. Además uno no conoce
realmente a la gente hasta que no la ha visto borracha.
domingo, febrero 18, 2007
EN EL LUGAR Y EN LA FECHA ADECUADA
Queridos ninyos, queridas ninyas.
Bueno, estamos en brasil.
Es febrero.
Asi que es...
CARNAVAL
Bueno, estamos en brasil.
Es febrero.
Asi que es...
CARNAVAL
Estoy en santarem, una pequenya ciudad del amazonas. Esto es como en los documentales de la tele pero con calor y algún empujón ocasional. Ayer todo el mundo estaba en la calle, y hoy domingo no hay nadie, solo yo y algún pájaro despistado. Una biologa madrilenya me acaba de contar que todo el mundo se ha ido a alter do chao, un pueblo cercano con playas magnificas. Habrá que ir. Por otro lado lo mejor y lo peor de los viajes es que se te rompen los esquemas anteriores, por ejemplo, me doy cuenta de que hitler tenía razón, hay razas superiores, pero lo que el capullo no sospechaba es que esa raza son los mulatos.
Seguiremos informando.
sábado, febrero 17, 2007
EXTRANJEROS EN BRASIL
Yacob es judio, de Israel. Los judios son como los gallegos, tienen una patria (o un estado, o una nación, o lo que sea, que nunca he conseguido aclarme con estos sinónimos/antónimos) pero luego es más fácil encontrarlos por el mundo mundial que en ella. Tiene 30 años mal llevados, parece que tenga alguno más. Es delgado, con los hombros caidos y anda como si la musculatura y los huesos hiciesen la guerra por su cuenta. Desgarbado creo que es la palabra. Tiene la naríz y las orejas prominentes como yo y como las caricaturas de los judios. Barba rala y pelo largo, del que dentro de poco se tendrá que despedir. Viaja de forma indefinida, de vez en cuando trabaja en EEUU o en Canadá, vuelve a su país y vuelta a viajar. Me gusta viajar, dice. Nos ha jodido mayo con sus flores, y a quien no? Es reservado, excepto en ocasiones, como cuando cuenta la novia de 21 años que le ha salido en Iquitos. La verdad es que en la foto, en biquini y en una seleccion de miss iquitos o algo similar, se la ve muy bien. De todas maneras lo que más morbo da es que había sido medio monja y se salio. Si ya lo decía graham greene las católicas tienen el morbo irresistible del pecado. Me cuenta como en Lima le robaron 200 dólares que tenía en la mochila. Me explica como se puede abrir una mochila aunque lleve candado. Lo que uno aprende viajando. He compartido tres noches de habitación con él y unos días en el barco. Y la verdad es que no sé que más decir de él. Por qué será? Irene es colombiana, tiene 31 años pero el tipito que luce es envidiable incluso por alguien diez anyos menor. Y es que ademãs de ser alta, con una melena aleonada (será esto una redundancia?) se machaca la cola y los abdominales cada vez que puede. Los brazos menos, no quiero tener unos brazos así y parece que quiere decir los del schwarzenegger. La piel de su cara está rustida por el sol y por la vida. Se casó con 15 años embarazada y poco después se separó y tuvo que criar ella sola a su hijo. Ella es verraca, como se autodenomina: luchadora. Se ha quedado sin trabajo y su nueva meta es irse a España, A trabajar de lo que sea menos de una sola cosa; yo respeto a esas mujeres pero no haré eso. Los demás trabajos no me asustan porque todos son honrosos. Su ilusión es encontrar un trabajo, llevarse a su hijo (el pelado) y darle estudios universitarios. Y casarse. Tiene una prima en alicante que le anima para que vaya. Ella también llegó con un niño pequeño y se casó bien con un español mayor que ella. Tengo la sensación que me está viendo como al doble del marido de su prima. Ella se me vende muy bien, se autodefine fiel, respetuosa, luchadora, trabajadora... de todas maneras eso son tonterias: con los pantalones cortos ajustados que lleva y el top que hace un trabajo considerable para sustentar lo que sustententa y contener lo que contiene, bueno, eso, que no va ser dificil convencer a nadie. Me pregunta por mis intereses y parece preocuparse por todo lo que me afecte. Cuando cuento que estoy soltero y sin hijos los ojos le hacen chiribitas. Un mirlo blanco. La verdad es que al menos la piel la tengo blanca. Pero no os preocupeis, al final se interpondrá, en el baile que no en un duelo a florete o en un tablero de ajedrez, un australiano que me saca una cabeza y dos espaldas, y de paso 20 años menos. Joder con las antípodas. Eso si, aunque se interpone entre nosotros una noche o dos, (como en la canción de cohen), ella no me olvida y me asegura en un correo posterior (textualmente) que soy un hombre muy especial, que me adora y que estaremos en contacto.
Anette es alemana, tiene veintipocos. Quizás le sobren para los puristas algún kilo de más. La cara es impersonal, algo fofa, de las que no tiene nada la mirada a la que agarrarse. Sin embargo cuando habla tiene el atractivo de los que saben lo que quieren. Dice que nunca lo ha hecho con un alemán, son demasiado blancos, asegura. Esta enamorada de latinoamérica. Su teoria es que acá, desde pequeños, llaman a sus hijos: amor, cariño, corazón, princesa... y eso los hace cariñosos de mayores. Pone como ejemplo de la frialdad del aleman de que la expresión mucho gusto cuando conoces a alguien, existe pero que no se suele utilizar. Tiene claro cual es su hombre ideal: sudamericano moreno, joven, que haga bien el amor, que sea bonito pero que él no lo sepa. Saca matricula de honor el que no haya estado antes con una europea. No los quiere maleados. Conoció a uno con estas características en ecuador, pero estaba casado. Una lástima.
Orlando tiene 23 años y es peruano. Es de complexión atlética y de facciones agradables aunque tiene un tono de piel algo amarillenta. Me pide en un aparte hablar, sabe que soy espanyol y quiere hacerme unas preguntas. Quiere estudiar medicina en espanya. Lo dice tan convencido que creo que solo le debe faltar el estar allí para empezar la carrera. Yo le cuento lo de las convalidaciones y los pasos que creo que debería dar. Para mi asombro la única información que tiene es que las universidades públicas espanyolas son muy baratas. Dice que quiere ir a espanya a estudiar medicina y trabajar. Le comento que la carrera es muy complicada y que compaginarlo con el trabajo es dficil. Le comento la posibilidad de hacer enfermeria. No, él quiere estudiar medicina. Lo de ser médico es porque estuvo trabajando en una funeraria y le gustaba cuando los patólogos abrian los cadáveres como si fuesen pollos. No ha mirado nada sobre las convalidaciones ni sobre sus estudios. Toda la información que le doy es como si fuesen mazazos a sus ilusiones. Él me cuenta su vida, o al menos es la que dice que ha vivido. A los 14 anyos detuvieron a su padre por atracador. Para mayor calamidad ese año, el 98, el fenomeno atmosférico conocido como el niño se lleva la mitad de su casa. Él se junta con gente de la calle, con la banda de los injertos y aprende a abrir todo tipo de candados, roba autos y de todo. Se mete a trabajar de pinche de cocina. A los 17 sus tres hermanos mayores deciden ingresar en el ejercito y él también se apunta, pero es menor de edad y no le dejan. Durante una semana duerme en un camion al lado del cuartel, hasta que un mayor le deja entrar. Llega a cabo y posteriormente le escogen entre muchos para hace un curso de inteligencia militar (parece una contradiccion estos dos términos). Al acabar solo tiene que ir una vez a la semana al cuartel a reportar. Durante el resto ha de buscar informacion. Es en esta época cuando trabaja en la funeraria. Al final su padre sale de la cárcel y le compran un motocarro. Él deja el ejercito y se pone a trabajar en el turismo, en hoteles. Va a Brasil, una chica le promete papeles brasileños (no hace falta con este pasaporte la visa para europa). Por conseguir estos papeles pierde a su novia peruana, tiempo y dinero. Al final lo que la brasileña quería era casarse con él. Va a la Guayana francesa durante un año, hasta que le deportan por ser ilegal. Cuenta que allá los de la legión extranjera van a la caza de los sin papeles. Les ofrecen luchar contra uno de ellos, si ganan los dejan libres. Casi nadie acepta, pero el que lo hace queda destrozado. Él llega a plantearse hacerse de la legión, pero desiste. Mucha mierda. De esa época también le queda su admiración por la medicina francesa, le operaron de apendicitis y apenas le dejo una pequeña cicatriz. Si me la hubieran hecho en Perú... Va a Bolivia con un pasaporte falso para ir a España, pero le descubren y le detienen. Pasa tres meses de prisión hasta que una amiga le envia 200 euros desde la Guayana para salir. Su obsesión por España le lleva incluso a ir a Mali y desde allí cruza el Sahara hasta Marruecos, pero cerca del sueño van y lo vuelven a detener y a deportar. Me dio tanto coraje, después de lo que me costó llegar hasta allí! Él me cuenta su historia sin que le pregunte apenas nada, como si estuviera leyendo un texto muchas veces repetido. No sé que pensar si es real o si es en parte inventado. Me pregunta si conozco homsexuales que se quieran casar con él, pienso que seguramente piensa que lo soy. Le digo que no conozco a nadie que este interesado en casarse. Le pregunto por que no prueba con mujeres, me dice que lo ha intentado con francesas pero estas solo quieren sexo, hacen sexo sin amor me comenta con un ligero tono escandlizado, yo les decia que las queria pero ellas decian que como podia querer si solo habian tenido un poco de sexo. Ahora viaja a Brasil con una enfermera brasileña que le ha prometido trabajo. No sé si es la que me dice, pero le veo acompañado de una mujer que parece doblarle la edad. Mi vida es como una hoja que se cae del árbol y va haciendo asi y asi, y mueve el dedo en direcciones contrarias. Solo tiene 23 años.
viernes, febrero 16, 2007
COSAS QUE PASAN EN LOS VIAJES
Acabo de cenar un pescado enorme, y me he bebido casi tres cuartos de litro de cerveza antártica. Voy por una calle que de repente se ha vuelto solitaria en busca de una choperia que recomienda el lonely planet. Un adolescente que me llega por la nariz me pregunta la hora. Se la digo. El chaval vuelve, parece que no lo ha entendido. Le muestro el reloj para que la pueda leer. El chaval, tengo la sensación, que se demora mirando el reloj, me coge del brazo como si buscase la distancia adecuada para mirar la hora. También mira detrás suyo. Hay dos jóvenes mayores que vienen hacia mi. Entiendo que me quieren robar. Cojo el brazo del chaval y lo lanzo a la calzada mientras oigo una voz que grita y que me suena familiar: hijo de puta. Soy yo. El chaval ha salido lanzado y ha perdido el equilibrio y una chancleta, yo voy a por el segundo. Senyal de que estoy borracho o de que el pescado no me sienta bien. El otro sale corriendo, y el tercero duda, pero también se va, sin correr pero con paso rápido. Con dignidad. Yo estoy con tan poco sentido común que les sigo calle abajo. Hasta que algo llama a mi cerebro, creo que una conexión sináptica, y me dice que me de media vuelta.
jueves, febrero 15, 2007
VIAJE DE TABATINGA A MANAOS (2)
- Por la noche antes de irme a la hamaca voy a la proa del barco, solo hay oscuridad y un viento que te da la sensación de que avanzamos. Solo reconozco la constelación de orión y algún fragmento de alguna otra.
- Por la noche desde mi hamaca veo la noche y el río. Cada vez es más frecuente ver luces en la ribera, a veces incluso parecen ser pueblos grandes.
- Por la noche, cuando no consigo dormir, miro las luciernagas que estan en el techo. Emiten latidos de luz.
- Por la noche me siento en el banco para contemplar / no contemplar, el paisaje. Consigo ligar. Es un hombre de unos 60 anyos que me tira los tejos. Yo hago como si me interesara más la noche.
- Una de las distracciones (después de mirar el paisaje interminable del rio y sus riberas, al final se convierte en invisible), es hablar, leer o jugar a cartas o ajedrez. Básicamente juego con dos, uno es polaco, le gano siempre. No es que me sea fácil ganarle pero excepto en una ocasión le derroto sin paliativos. El otro es un chaval jovencito que estudia medicina, bruno, y el cabrón me gana todas las partidas, menos una. Lo hace de manera impecable, festiva. Incluso cuando he conseguido obtener ventaja hace una jugada de la que no puedo escapar.
- En este barco debemos viajar menos de un 10% de turistas. Aunque parecemos más. Nos comportamos de manera diferente. Por la noche subimos a la cubierta superior donde hay un bar y bebemos cerveza. Bueno, yo bebo cerveza, los nórdicos beben cerveza, destilados y cualquier cosa que lleve alcohol. El proceso, como ritual antropológico lo tengo bien obsrvado, varia dependiendo del tiempo existente se alargan o se acortan. Hay un reconocimiento visual y táctico y estratégico de los distintos miembros y sexos del grupo. Hay aproximaciones (no siempre es el varón quien da el primer paso) y la última noche el desenfreno. Al día siguiente es interesante comprobar las relaciones de las distintas nuevas parejas. Algunas simplemente parece que no se conozcan y como si fuese una coreografia uno va al encuentro del otro saludando antes al resto de la tripulación. Ella se acerca al final al grupo de él. Ella se apoya en en el hombro de él. Hace cuatro comentarios y luego se aleja. Él, por fin, se levanta y se acerca a ella haciendole bromas. En otros casos la nueva pareja se miran y besan embelesados. La última noche tiene algo de carpe diem.
- La gente hace fotos digitales como si el mundo se acabase. En una fiesta todo el mundo saca su camara y hace 2, 3, 4 fotos de lo mismo por si acaso. Al dia siguiente una chica me pide mi tarjeta de memoria para descargarla en su disco duro portatil. Le digo que no, que ya se las enviaré, tengo fotos muy personales. Entre ellas una en la que estoy desnudo y me tapo las vergùenzas con el libro el origen de las especies. Alegorico, no?
miércoles, febrero 14, 2007
PERSONAJES AMAZONICOS
Durán tiene 43 años y se tiñe el pelo, él lo reconoce. Me anima a teñirme las canas también, parecería más joven, asegura. Lleva la camiseta arremangada en el torso, como mucha gente, parece muy cutre pero la verdad es que refresca bastante. Le faltan los premolares y algunas muelas, por eso si simplemente sonríe su dentadura parece buena, pero cuando ríe y abre completamente la boca, bueno, hay trabajo para un par de dentistas. Ha subido con una muchacha de la que he pensado que era su hija. No, es una amiga. La ha conocido hace poco y la ha acompañado al barco, a hacer unas ventas. Él es de lima pero se ha separado de su mujer y esta buscando trabajo por aquí, le gustaría montar un billar. Tiene un primo, al que le han operado de la vejiga más de 30 veces, que tiene un cafetal. El año pasado le dieron el grano de oro en Francia al mejor café. Su primo le ha dicho que si lleva una mosquitera, unas botas y el equipo necesario le da trabajo. Pero él no tiene los 60 soles (15 euros) que le hacen falta para ello. Le ha pedido un adelanto, pero el primo, que no tiene nada de primo, le ha dicho que no tiene plata. Pienso que esto igual es un ardid para pedirme dinero, pero no lo hace, ni siquiera lo insinúa. La conversación deriva a sus dudas sobre si su primo puede tener relaciones con su esposa por lo de la vejiga, nunca se lo ha preguntado. Yo tampoco estoy al corriente de la vida sexual de su primo. De todas maneras él tiene mucha fe en Houston, donde hacen casi milagros. No quiero barrer para casa, pero la Puigvert...
Aparenta unos treinta y pocos pero vaya usted a saber. Lleva dos empastes de oro en los dientes delanteros y una gorra roja donde aparte de una marca comercial, casi diluida, se ha escrito en rotulador: Sin ti nada. Ha subido en dos de mayo, una aldea sin puerto, y lleva mangos maduros a Iquitos (tres mangos 25 céntimos de euro). También lleva cotorras. Es una de las cosas buenas que ha hecho Alan García, ha dado libertad para comerciar con loros. ¿Libertad? Sí, puedes coger los loros y venderlos, a los americanos les gustan mucho y los pagan bien. La gente se dedica a cazarlos y a venderlos. ¿Y no acabarán desapareciendo? No, no se acabaran nunca. Están ahí reproduciendose desde tiempos inmemoriales.
Tiene 24, viaja junto con su cuñado, de una edad parecida a la suya, su hijo de 7 y su sobrino de edad similar. Está, como casi todos los que suben a la barca, fuerte y sin un gramo de grasa. Lleva tatuado de manera muy precaria en el hombro derecho un corazón y dentro un nombre y una fecha. Llevan a vender 7 chanchos a Iquitos, se les ve algo esqueléticos. Es que necesitamos dinero ahora, si no los tendríamos engordando unos meses más. A menos de un euro el kilo de carne espera sacar unos 350 euros. El transporte casi se le comerá un 10%. La familia de su padre es de Iquitos, pero hubo una crisis y se fueron a la selva, allí viven sus padres con sus siete hermanos y las respectivas parejas. La selva no es de nadie, vas a un sitio, a este por ejemplo, y señala una zona boscosa en la ribera del río, la prendes y construyes una cabaña. Plantas maíz, bananas, arroz en verano, lo que quieras y la chacra es tuya. Nadie te puede echar. Solo tiene un hijo de siete años, planifican, dice. Depende de como vayan las cosas tendrán otro. Lo mejor que se puede dar a un hijo es educación.
Se nota diferente a los demás, es más grande, y se muestra seguro de si mismo. Habla de troncos de árboles, de calidades, de pulgadas, de volúmenes... de lejos me va diciendo el nombre de algunos y sus diferentes durezas. Se me hace agradable esta persona que me trata de igual a igual. Dice que hace 30 años solo había un par de poblados desde pucallpa a requena o hasta Iquitos, pero ahora está lleno. Antes el río estaba lleno de lagartos (cocodrilos), peces y otros animales y ahora no los encuentras. También han desaparecido el cedro y la caoba de los montes, y eso que estaban dentro de la reserva natural, pero nadie lo ha respetado. Brasil si tiene veda de esos árboles pero los peruanos nos metemos en su territorio y nos los llevamos. Es casi imposible que te puedan coger. Antiguamente en Perú era obligatorio, por el artículo 10, plantar de 10 a 12 planteles del árbol que habías bajado, pero nadie lo hacía. Era muy difícil comprobarlo. Se le ve preocupado por el medio ambiente, por la sociedad. Hace un comentario ambiguo sobre sendero luminoso. Ellos querían cambiar las reglas del juego. Al cabo de algunas frases afirma impertérrito: Aquí hace falta lo que en chile, un Pinochet. Lo siento, pero esto hay que discutirlo.
El señor Pedro tiene 75 años, aunque no los aparenta. Cuando sonríe se le juntan los párpados caídos y las pieles de las ojeras formando unos trianguilitos escalenos detrás de los cuales están los ojos. El señor Pedro me trata de señor Hilario y de usted. Yo intento devolverle el usted pero me cuesta. El señor Pedro me ha llevado a Quistocolla unos 30 kilómetros en su honda 90 cc. Asegura que su moto tiene 40 años, pero si tiene más también se lo creeré. Excepto el motor no funciona nada más. A los que les gusta el turismo de aventura les recomiendo subirse en la moto del señor Pedro. Una mariconada lo del parapente con la tela agujereada, la escalada al Everest y colarse en territorio usa en plan espalda mojada. Adelantar en curvas, saltarse semáforos en rojo, conducir por terrenos no asfaltados (con pendientes), que te cuente noséque mientras te señala con el dedo y deja de mirar la carretera... eso si que te pone la adrenalina a 100 y hace que no te sueltes de su camiseta sudada por todo el oro del mundo. El señor Pedro mira, como yo, a las chicas guapas (aquí, en Loreto, se van perdiendo los perfiles cuadrados de los serranos, son mas dulces los rostros selváticos). El señor Pedro chista, silba y piropea con la mirada a las mozas guapas. Yo no sé o no me atrevo.
VIAJE DE TABATINGA A MANAOS (1)
- El barco que te lleva es el sagrado coração de jesus. Es un barco grande y nuevo. Excepto los camarotes los demás son espacios abiertos, sin paredes. Solo hay algunas columnas metálicas y barras para colgar las hamacas. En el billete viene impreso deus prove, deus proverá. Mal rollo cuando el billete, que tiene propiedades contractuales, invoca a dios y no a la tecnologia de la embarcación.
- Comparando la higiene con el barco desde el que vine de iquitos, el coração es sueco. Para que os hagais una idea el lucho, donde pasé unas 36 horas el concepto como tal no existe. Bueno, si lo tuvieran que escribir lo harían sin hache y sin ge. IIENE.
- Comparando la seguridad con el barco de iquitos, el coração es sueco/noruego/alemán. Para que os hagais una idea: en el lucho un letrero bien grande ponía que la
capacidad era de 50 pasajeros. Yo, en un momento de aburrimiento, conté 135 solo en la sala del primer piso (y solo los que podía ver desde mi hamaca). Abajo, en la bodega y arriba, donde está el timón y los camarotes, había más gente. Por supuesto deambular por el barco era una quimera. Los salvavidas, haberlos haylos, no llegaban a los 50, pero yo tenía uno encima mío. Si lo tuvieran que escribir la palabra solo pondrian las letras SEG y estas en vertical, el resto estaría bajo el agua.
- Llevo unos cuantos barcos y unos cuantos nudos y de momento la hamaca no se ha soltado de la barra. Vale decir que no es que haga unos nudos muy aerodinamicos y estilizados. Hago nudos para parar un tren. Falta poco para que parta el barco cuando uno de los marineros, alto, enjuto y curtido (como deben ser los marineros) se me acerca. Mira los nudos. Comenta algo en brasileiro con un vendedor. No le gustan mis nudos. Se ofrece a tocarlos. Le dejo encantado. Como un tahúr baraja las cartas, este mueve la cuerda con la misma facilidad. En un plis plas ha hecho unos nudos que estoy por hacerles fotografias. El se cuelga de la cuerda para comprobar el peso. Resiste. Me tumbo en mi hamaca con la confianza depositada en un profesional. Como seguramente habeis adivinado antes de cinco minutos una de los nudos ha cedido y estoy en el suelo.
- A poco más de una hora de trayecto el barco amarra en un puerto. Pasan las horas y no partimos, casi tres horas. Jacob y yo nos miramos con cara de asco. Tenemos la misma idea. Sabemos que hacer para salir. En efecto, bajamos al embarcadero, pedimos una cerveza y algo para comer e inmediatamente suena el aviso de que el barco está a punto de partir. El efecto murphy nunca falla.
- En el coração hay un par de comedores para unas treinta personas, hay diferentes turnos para ir a comer. Te pones en la cola y ya está. Eso si, la gente irá en hamaca pero no puedes entrar en el comedor con el torso desnudo. Te has de poner al menos una camiseta. La comida es buena pero rutinaria. Empiezo a estar hasta los dallonsis del feijão con arroz (como en la canción de buarque), la fairinha y los espaguetis que acompanyan todo. Al menos hemos dejado al plátano frito.
- En la cola del comedor o en cualquier rincón existe radio bitácora. Información que te venden como muy fiable. Uno te dice que ha hablado con alguien de la tripulación y que le ha dicho que hay mucha corriente y que llegaremos antes. Un día antes, en vez del martes el lunes. Esta información va cambiando, no, llegaremos el martes pero de madrugada, al final llegaremos el martes unas horas antes. El resultado es que al final el barco llega a la hora indicada.
- Al final domino las posiciones básicas de la hamaca. Si lo haces bien puedes dormir totalmente estirado como si fuese una cama, tambien puedes recubrirte como si fueses un capullo (de lepidóptero, no de los otros) pero necesitas espacio y uno no siempre lo tiene. Además están los ruidos y todos aquellos elementos que impiden que duerma como debería. Pero eso es problema mío. Al lado tengo una senyora que estoy convencido que está muerta, desde que embarco siempre está enhamacada, con los ojos cerrados. Durante unas horas pienso que es un cadáver mal envuelto. El día de llegada se levanta, se peina, recoge todo y se marcha.
martes, febrero 13, 2007
BRASIL (QUE NO EL BRAZIL DE TERRY GILLIAM)
Acabo de desembarcar. Cuatro días y tres noches con sus respectivas hamacas me han dejado apesadumbrado. En brasil el nombre de amazonas lo hacen a partir de aquí, cuando el rio negro se junta con el solimões. Llevo haciendo 3.200 kilometros fluviales y ahora me dicen que empieza aquí el amazonas?
En fin, en tránsito por la vida y por brasil. Esperemos no morir na contramão atrapalhando el sábado, el tráfego, o el público.
Chico Buarque - Construçao
PS
Después de una ducha, de llevar la ropa a la lavanderia y de un buen zumo de cupuaçu la vida tiene otro aspecto.
sábado, febrero 10, 2007
MADRE E HIJA
Lis tiene una piel morena cobriza. Su pelo es negro, liso, recogido en una cola de caballo que no deja de moverse. Es delgada y coquetea con naturalidad. No entraría en la categoría de guapa pero es atractiva aunque le falta un colmillo que le avejenta y le desluce su amplia sonrisa. Viaja desde hace unos meses sola con su hija, Francis, que cumplió ayer 3 años. Es un misterio que no quiero preguntar saber a que se dedica. La hija me llama gringo. "Glingo aliba" para que la suba a mi hamaca. "Glingo abajo" para que le baje. Cuando me ve hablando con alguien que no es su madre se indigna, se ofusca y me viene a buscar. Cuando me pierde de vista pregunta ¿ónde eta glingo? Le enseño a que me llame Hilari. Ella me llama: "glingo ilali aliba". Supongo que es deformación profesional pero intento enseñarle algunas palabras y canciones para ver si las consigue memorizar y pronunciar correctamente. Le cuesta mucho. -¿De qué país eres?
-De España.
-¿Allí hablan inglés?
-Algunos. Yo no.
-¿Francisco Pizarro era español?
-Eso dicen.
-¿Cuantos años tienes?
-49
-No los aparentas. Pensaba que tenías 28 o 30. Yo tengo 26.
-Pues me alegro.
-¿Y tienes esposa?
-No.
-¿Y hijos?
-Tampoco. Creo.
-¿Pero eres niño?
-¿Qué significa eso?
-Si has conocido mujer.
-Bueno. Al menos lo he intentado.
-¿Cuantos años tienes?
-49
-No los aparentas. Pensaba que tenías 28 o 30. Yo tengo 26.
-Pues me alegro.
-¿Y tienes esposa?
-No.
-¿Y hijos?
-Tampoco. Creo.
-¿Pero eres niño?
-¿Qué significa eso?
-Si has conocido mujer.
-Bueno. Al menos lo he intentado.
-Tienes una piel bacana.
-¿Bacana?
-Linda.
-A mi me gustaría tener tu piel para no quemarme. Mejor dicho, me gustaría tener la piel completamente negra. Que de noche solo se me viesen los ojos y los dientes si sonrío.
-No puede ser. Es mentira.
-De verdad de la buena.
-Que chistoso.
-Ya.
-¿Cuanto mides?
-1'78
-El padre de Francis mide 1'82 ¿Eso es más o menos?
-Me saca esto.
-¿Y con 49 años se te para?
-Haces unas preguntas muy personales.
-¿Te molesta que te lo pregunte?
-¿Eres de ascendencia gallega?
-No. ¿Por qué?
-Por nada.
-Dicen que a partir de los 50 es diferente.
-Haces unas preguntas muy personales.
-¿Te molesta que te lo pregunte?
-¿Eres de ascendencia gallega?
-No. ¿Por qué?
-Por nada.
-Dicen que a partir de los 50 es diferente.
-¿El qué?
-Ya sabes, el sexo.
-Te lo contaré cuando llegue.
-El otro día me invitaron a ver una película. Era muy brava y bizarra. Era pornográfica. ¿A ti te gusta la pornografía?
-¿Haces estudios sociológicos?
-No. ¿Qué es eso?
-Lo que tu haces: preguntar y preguntar.
-A los norteamericanos les gusta mucho la pornografia, ¿y a ti?
-A mi me gusta ser el actor principal.
-Te lo contaré cuando llegue.
-El otro día me invitaron a ver una película. Era muy brava y bizarra. Era pornográfica. ¿A ti te gusta la pornografía?
-¿Haces estudios sociológicos?
-No. ¿Qué es eso?
-Lo que tu haces: preguntar y preguntar.
-A los norteamericanos les gusta mucho la pornografia, ¿y a ti?
-A mi me gusta ser el actor principal.
viernes, febrero 09, 2007
SENSACIONES
- Dos tortugas se acercan a la hora del desayuno, son grandes, cerca de 50 centímetros de largo y casi 30 de ancho, si no te fijas puedes tropezar con ellas. Lo primero que sorprende es que van muy rápidas, les acerco un trozo de pan y con ese pico que parece muy duro, la más atrevida, lo muerde.
- La botella de agua, medio vacia, se hincha a medida que subimos. Al final la destapo y un ligero silbido homegeneiza las presiones. Al cabo de unas horas, bajamos, la botella está chafada. La presion exterior es mayor que la de dentro.
- La camiseta al secarse deja manchas blancas de sal. ¡Lo que he sudado!
- El cementerio de iquitos donde en vez de cipreses hay palmeras y las tumbas están alicatadas como si fueran cocinas o lavabos.
- Tengo una cucaracha en el lavabo del hotel, el hotel está bien pero supongo que en el trópico esta es más su casa que la mía. La he intentado atrapar y tirarla al inodoro. No lo he conseguido, ella se ha hecho la muerta poniendose patas arriba. Si mi querido karl von frisch las veía con buenos ojos; si he visto super cucarachas en restaurants de super lujo en hong kong (¿te acuerdas yuan?); si he visto a millones salir a mi encuentro en tan tan (¿te acuerdas sebas?) ¿Por qué esta aversion al pobre insecto? Así que la he puesto de nombre gregorio (no es por tu gato vuenozairez, es en homenaje a gregorio samsa). Le he dicho gregorio, no te cruces en mi camino y no habrá problemas. Ha movido las antenas, creo que me ha entendido.
- Mascar caña de azucar (por 25 céntimos de euro tienes la mitad de la produccion peruana) en un taxi que te lleva de nauta a iquitos (la única carretera que les une) mientras el aire te golpea la cara y escuchas tristes canciones de amor de las reynas del criollismo (tal cual).
- Comer zapotes, guabillas, ubos, camu camu... y otros frutos desconocidos, algunos dulces, otros ácidos, otros te faltan palabras para poder describirlos. Algunos das un mordisco y ya tienes bastante, otros te comerías todos pero la buena educación (al tener que compartirlos con los demás) te lo impide.
- Olores de las plantas medicinales, al final de tanto machacar en la mano diferentes hojas ya no distingues ninguno, sin embargo, y a pesar de lavarte las manos un olor inconfundible a medicamento te sigue durante todo un día.
- El arbol pomaroso (Syzygium malaccense) del que llueven estambres rosados.
- La movilidad de la serpiente que se anuda en mi mano para no caerse. Su tacto, que sorprendentemente, no es desagradable, es suave aunque frío.
- La mirada inteligente de un mono que me pide comida.
- No recuerdo quien me regalo una libreta moleskine, pero ahora entiendo por que es la preferida por escritores viajeros. Es fenomenal para matar mosquitos.
jueves, febrero 08, 2007
FRONTERAS
Estoy en las tres fronteras del amazonas. De hecho estoy en leticia, colombia. Pero si cruzo una calle estoy en brasil y si cruzo el río en perú. Ayer batí mi record de cruzar fronteras en un día. 5. Casi todas andando. En mitad de la selva poner fronteras es algo surrealista. Aunque si he de ser estricto la única diferencia que percibo, es, salvando las excepciones, que las colombianas son más guapas que las peruanas. Al menos tienen mejor culo. Eso no se puede dudar. Supongo que las gotas de sangre negra ayudan bastante. También ayuda el que te digan amor a la mínima de cambio. Con las brasileñas, que quereís que os diga, cuando me hablan tan dulce ya no sé que me dicen. Bueno, pues eso, que estoy aquí. Atrapado. Hasta el sábado no sale un barco hacia algún lugar, así que me he ido al sinchi (centro de investigaciones científicas del amazonas) se han enrrollado y me han regalado un libro sobre árboles y arbustos de la ciudad. Dios aprieta pero no ahoga.
martes, febrero 06, 2007
DIÁLOGOS
-Mister, ¿de que país es usted?
-De españa.
-Ah. Yo tuve un patrón español.
-¿Y fue bien?
-Sí. Muy bien. El dr. font garcía.
-¿De dónde era?
-No lo sé. La barca que tenía se llamaba santa maría. Yo era el motorista. Manejo lanchas motoras.
-Ah!
-Dijo que volvería pero no ha vuelto.
-¿El español?
-Sí. El dr font garcía.
-¿Hace mucho?
-Hace tres años
-Igual ya no vuelve
-No. Volverá. Dejó la cocina y muchas cosas
-Igual se ha muerto
-No. Dijo que volvería. Le voy a dar mi telefono por si usted me necesita, 35...
-No, no me acordaré. Además estoy de paso y no creo que vuelva.
-De todas maneras apúntelo por si acaso. Yo vivo en las lomas y mi madre...
-De acuerdo, deme el teléfono.
-351627. Me llamo Sydney, como la capital australiana. Y garcía gomez. ¿y usted?
-Hilario. Hilario garcía.
-Tenemos el mismo apellido. Igual somos família.
-Quien sabe.
-De españa.
-Ah. Yo tuve un patrón español.
-¿Y fue bien?
-Sí. Muy bien. El dr. font garcía.
-¿De dónde era?
-No lo sé. La barca que tenía se llamaba santa maría. Yo era el motorista. Manejo lanchas motoras.
-Ah!
-Dijo que volvería pero no ha vuelto.
-¿El español?
-Sí. El dr font garcía.
-¿Hace mucho?
-Hace tres años
-Igual ya no vuelve
-No. Volverá. Dejó la cocina y muchas cosas
-Igual se ha muerto
-No. Dijo que volvería. Le voy a dar mi telefono por si usted me necesita, 35...
-No, no me acordaré. Además estoy de paso y no creo que vuelva.
-De todas maneras apúntelo por si acaso. Yo vivo en las lomas y mi madre...
-De acuerdo, deme el teléfono.
-351627. Me llamo Sydney, como la capital australiana. Y garcía gomez. ¿y usted?
-Hilario. Hilario garcía.
-Tenemos el mismo apellido. Igual somos família.
-Quien sabe.
lunes, febrero 05, 2007
VUELTA A EMBARCAR
Me voy acomodando a la hamaca. Ya consigo encontrarle utilidades de mesa y armario. Aún me falta soltura para que haga funciones de escabel y de cómoda luis XVI.
domingo, febrero 04, 2007
LA SELVA
Uno no acaba de entender porque ha pagado más dinero por estar en la selva que en cualquier de los hoteles de más lujo que ha pasado en los últimos 7 meses. Si uno lo analiza no tiene mucho sentido. A pesar de mi camiseta de manga larga y mi repelente, los mosquitos han atravesado todas las barreras físicas y químicas. Si alguien ve mi espalda debe pensar que: 1) se ha pasado 4 días al aire libre sin tomar medidas, 2) tiene un sarpullido producido por comer marisco en mal estado, 3) se ha grabado la biblia en plan braille. Debería buscar a algún ciego a ver si tiene sentido tanto punto.
El guía (al final uno contrata a un guía que será su único compañero en la selva) pregunta a uno si quiere cazar lagartos (cocodrilos), pumas, anacondas... Uno pregunta si no estamos en una reserva y está prohibido cazar. Uno aclara que no quiere cazar nada, que si tienen que cazar muy bien, allá ellos, pero que uno a lo que aspira es a ver bichos, aunque sea a lo lejos, orquídeas, la victoria regia... uno es de fácil conformar. Si puede ser tambien uno desearía volver con todos los dedos. Son recuerdos de familia.
Uno en las largas noches, (por que esa es otra, uno se levanta con la luz, a las 5 y media y se acuesta casi cuando se va la luz, a las 6 y media, ni en los monasterios) en el calor de la conversación y mientras mata mosquitos, oye las leyendas de la selva. Ya no se oye aquello de que los bufeos (delfines rosas del amazonas) se convierten en jóvenes superatractivos y seducen a las mozas de las riberas que luego quedan embarazadas. Tampoco se oye que antiguamente las estrellas molestaban a todos los animales de la selva y que desterraron a las hembras al cielo. Aquí quedaron los machos (luciérnagas) y que cuando hay una estrella fugaz estas se quedan mirando a ver si ven a su antiguo amor. No, ahora las leyendas que se tejen son: la de john, un inglés que a los pocos días de estar en la selva se cansó, dio 100 dólares de propina al guía y se fue. O la del judio que no quería pagar porque no había visto ningún animal suficientemente cerca como para tocarlo. Al final alquilaron un perezoso y lo pusieron en un lugar cerca de iquitos, el guía hizo la comedia: huelo a perezoso, al final vio (y tocó) al perezoso y el judio pagó. O la turista que compartió mosquitera con un guía pero que al día siguiente le denuncio, perdiendo este el trabajo. Vale, no son gran cosa, pero dadles 200 años y ya veremos en que se convierten. A uno le enseñan y le nombran tantos tipos de plantas y animales que empieza a confundirlos. Le enseñan un jardín donde hay una selección de plantas medicinales que parece que sirve para todo. Uno desconfia de tanta prodigalidad sanitaria, sobre todo, cuando el guía una hora más tarde, le pide si ha traido alguna medicina, que tiene problemas de estómago. Claro que no solo de plantas medicinales se cura el hombre. También están las chamánicas. Por ejemplo el ficus estrangulador, que se llama así por que va acabando estrangulando y matando al árbol sobre el que se ha aposentado. Aquí lo llaman renaco. Si le das a un chamán 200 soles (unos 50 euros) y una foto de la persona que no te hace caso, lo junta con algo de la energía del árbol y, pues nada, que al poco tiempo la/lo tienes encima como el estrangulador. No, el guía no lo ha probado, pero tiene dos amigos que si, y que les funcionó. Preguntas: 1) valen fotos tipo carnet? 2) hacen descuento si se traen más de 5 fotos? 3) aceptan visa? Uno al final ha visto orquídeas (le ha enseñado al guía a distinguirlas) ha visto un montón de bichos y a pesar de que se ha negado todo lo que ha podido, ha degustado algún animalito que le caia simpático, como el armadillo. También ha visto, y ha tocado, la victoria regia, el nenúfar más grande del mundo (llevaba tiempo detrás de ella, solo me falta para la cole la rafflesia arnoldii). Ha navegado por rios solitarios y se ha asombrado por casi todo. Uno ha llegado a iquitos y le parece new york. Uno sigue sin entender porque ha pagado tanto dinero, pero piensa que está bien gastado.
sábado, febrero 03, 2007
EL BUFEO
-Amigo, tienen una anaconda.
-Ah!
-No, es un manatí.
-Pero ¿no está prohibido cazarlos?
-Bueno, amigo, pero es carne.
-Pero me habías dicho que los manatíes, los delfines y no sé que más podías ir a la cárcel si los cazabas.
-Bueno amigo, no te preocupes, ahora lo soltaran en la piscifactoría.
-Sí, los huesos.
-Que bromista que es amigo.
Al final no es un manatí es un delfín rosa, está totalmente liado entre unas redes. Lo traen en una barca acompañados de otras donde van niños jubilosos. Una veintena de personas, la mayoría mujeres y niños se agolpan en el embarcadero.
Entre tres lo izan y lo suben al montículo que es el muelle. Está vivo. Empiezan a intentar quitar la red entre bromas y risas. Pregunto que van a hacer. Nadie parece oírme o no quieren
contestarme. Un grupo de 3 o 4 hombres son los que se encargan, entre risas de quitar la red. Parecen más preocupados por no dañar la red que al delfín. El cabecilla me mira sonriendo, yo no sonrío. Se ha formado un grupo de jóvenes y niños en semicírculo. Algún bromista empuja a alguna chica hacia el delfín y esta grita asustada cada vez que lo hace. El delfín apenas se puede mover. Al final deciden cortar la red. Cuando el animal intenta moverse le responden con patadas y le pisan el hocico o la cola. Un muchacho le da un puñetazo en el abdomen, no lo hace por maldad, se ríe de la gracia y otros le acompañan. Al final le han quitado todas las redes. Le empujan, con patadas, por el talud de dos metros en dirección al agua. Al final ha quedado con la cola en el agua y el resto en tierra firme. Uno le tira agua por encima como si eso fuera a reanimarlo. El delfín solo tiene algún corte en el morro pero seguramente sus costillas flotantes no habrán aguantado todos los golpes. Me acerco y lo más suavemente que puedo le empujo al agua. Su piel es fría y húmeda. El delfín se sumerge, da un coletazo y ya no vuelve a aparecer.
-Ah!
-No, es un manatí.
-Pero ¿no está prohibido cazarlos?
-Bueno, amigo, pero es carne.
-Pero me habías dicho que los manatíes, los delfines y no sé que más podías ir a la cárcel si los cazabas.
-Bueno amigo, no te preocupes, ahora lo soltaran en la piscifactoría.
-Sí, los huesos.
-Que bromista que es amigo.
Al final no es un manatí es un delfín rosa, está totalmente liado entre unas redes. Lo traen en una barca acompañados de otras donde van niños jubilosos. Una veintena de personas, la mayoría mujeres y niños se agolpan en el embarcadero.
Entre tres lo izan y lo suben al montículo que es el muelle. Está vivo. Empiezan a intentar quitar la red entre bromas y risas. Pregunto que van a hacer. Nadie parece oírme o no quieren
-Los bufeos son perfidiosos.-Me dice el alcalde.
-¿El qué?
-Que son perfidiosos. Que son muy molestos para la comunidad. Rompen las redes y las estropean.
Yo le diría que gracias a esos bufeos yo y otros turistas están aquí, pero aún estoy infantilmente indignado de como han tratado al animal. Uno de los mitos más falsos que hay es el del respeto a la naturaleza por la gente que vive en contacto con ella. Mi tío Ángel que era campesino por sangre y por opción, y que era una bellísima persona, era capaz de degollar a una tórtola simplemente para ver la cara de asombro, dolor y asco que poníamos. Ya en plan más culto, Nigel Barley en el antropólogo inocente, también queda sorprendido de la caída del mito. En fin, eso. Que no es idílica la vida del bufeo en las reservas.
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